El Sanse es una tradición de Espiritismo mezclada con otras corrientes de influencia. Consecuentemente, aquí encontramos al Vudú Haitiano y al Dominicano combinados con el Espiritismo de la Mesa Blanca. Esta tradición está orientada a la elevación de todos los cuadros espirituales y esquemas de referencia que pudiera tener una persona.
Un espíritu es un cuerpo de energía del cual se espera que evolucione para ser mejor. Al igual que todos los demás, tú eres un espíritu alojado en un cuerpo. Tu cuadro espiritual o tu esquema de referencia son conceptos que hacen alusión a los distintos espíritus que te son cercanos. A través de tu cuerpo, ellos son capaces de trabajar e interactuar con el mundo físico. Los cuadros espirituales y los esquemas de referencia están constituidos por toda clase de entidades procedentes de distintos orígenes. Estas entidades bien pueden ser árabes, chinas, africanas, indias y otras. En un cuadro espiritual o esquema de referencia habrá una cantidad de espíritus evolucionados y no evolucionados.
A los espíritus no evolucionados se les conoce como espíritus oscuros, o espíritus retrógrados (los que retrasan a la gente en su evolución), o espíritus agobiantes, o espíritus rastreros (que van arrastrando a la gente por la vida), y así. A estos espíritus aún les queda mucho por evolucionar, por lo que no tienen interés en dejar el mundo físico y sus cosas materiales; tampoco quieren seguir las leyes del mundo espiritual. De modo que lo que buscan es vivir a través del cuerpo de aquéllos a los que se adhieren. Utilizan el cuerpo de la persona para obtener sus placeres. Los que saben del estado no evolucionado de estos espíritus los usan para realizar magia maléfica. Todas estas entidades necesitan cantidades de luz.
Cada persona tiene un espíritu guía. Aquéllos dedicados a su propia evolución espiritual a menudo saben quién es su guía. En la medida que esa persona va por la vida con amor, compasión, y generosidad, su guía también evolucionará y recibirá luz igualmente, ya sea que la persona conozca a su guía y lo sirva o no. Aquéllos que viven en la avaricia, el odio y la maldad, no sólo están provocando su retroceso espiritual sino el de su guía también. Los individuos que han consagrado su vida a su propia evolución espiritual y que se mantienen en comunicación con sus guías, sus cuadros espirituales y sus marcos de referencia son conocidos como médiums. Estos servidores del espíritu se esfuerzan por brindar caridad y compasión en donde quiera que se necesite. El médium se convierte entonces en el instrumento de su cuadro espiritual y de su marco de referencia en su obra espiritual y en su trabajo evolutivo.
Existen distintas categorías de médiums. Los hay de muchos tipos y en muchos niveles de evolución. Están los que son poseídos por los espíritus; y los que son videntes (que pueden ver o adivinar). Están también los que pueden escuchar a los espíritus; o aquéllos que reciben mensajes a través de la escritura automática. Otros retiran causas (una causa es aquello que ha motivado un problema en la vida de una persona); otros más son sanadores, y algunos otros poseen una variedad de estas mismas habilidades combinadas de distintas maneras.
Los médiums deben evolucionar tanto física como espiritualmente. De este modo, ellos pueden alcanzar nuevos niveles de poder y luz. Se puede llegar a lograr un gran nivel de evolución a través de la práctica de las Tres Virtudes: Fe, Esperanza y Caridad. Sin embargo, los médiums también debe evolucionar su manera de pensar y de hacer las cosas. Los que evolucionan en un aspecto pero no en el otro se quedarán retrasados.
La iniciación en el Sanse acelera la evolución espiritual de la persona. También le ayuda a convertirse en un mejor médium para su cuadro espiritual y su marco de referencia. Asimismo, la iniciación desaloja a los espíritus causa, aquéllos que retrasan la evolución del médium.
La palabra “causa” se refiere a aquello que nos retrasa o refrena en la vida. En esta tradición, no existen las coincidencias, sólo las causas. En concordancia, con frecuencia hay un número de espíritus que nos ocasionan problemas en la vida debido a que son entidades no evolucionadas. No obstante, habrá algunas cosas en nuestra vida que habremos provocado nosotros mismos, a través de la Ley de Causa y Efecto.
El Sanse es una tradición diferente a la Mesa blanca, en el sentido de que el Sanse maneja Loas o, como se les conoce en el Sanse, Misterios. Estos espíritus existen en distintas formas, en varias partes del mundo, tales como República Dominicana, Haití y África. Es en el contexto del Sanse que se manifiesta una nueva clase de Loas. Estas entidades son muy rápidas para aplicar soluciones, mucho más rápidas que otros espíritus. La iniciación en el Sanse es un proceso en el que uno comienza recibiendo comunicación y fundamentos de parte de estas entidades. Ellas acuden a la persona con el fin de reforzar y dar poder a su cuadro espiritual y a su marco de referencia. Por consiguiente, las ceremonias correspondientes son mucho más complicadas que las del Espiritismo de la Mesa Blanca.
Pero, desafortunadamente, hay quienes no están iniciando a la gente correctamente en estos Misterios. Lo que debería ser un proceso de cuatros días, a ellos les toma sólo tres, en detrimento del nuevo Sancista. En estas condiciones, el nuevo iniciado en el Sanse a menudo enfrentará dificultades para crecer espiritualmente y para comunicarse satisfactoriamente. La capacidad para comunicarse efectivamente y permanecer en contacto con su cuadro espiritual y su marco de referencia es de vital importancia para el Sancista, en virtud de que, en la tradición del Sanse, el iniciador rara vez enseña después de la iniciación.
La razón por la que lo anterior es así es que, después de la iniciación en el Sanse, el cuadro espiritual y el marco de referencia de la persona acudirán a ella. Estos le enseñarán al nuevo Sancista como trabajar con ellos. De esta manera, los propios Espíritus se convierten en los maestros del Sancista. A su debido tiempo, poco a poco, todas las entidades de su cuadro espiritual y de su marco de referencia se le revelarán al iniciado, enseñándole como desean que les sirva y cómo deberá trabajar con ellos.
Hay mucha gente iniciando a otros en el Sanse. ¡¡Se realizan ceremonias de iniciación que deberían durar varios días, pero que sólo duran tres horas!! ¡Esto no sólo es escandaloso, sino malvado, cuando menos! Estas personas ni siquiera están bautizando a los candidatos correctamente o llevando a cabo las ceremonias correspondientes de la manera adecuada. Tampoco les están dando las herramientas que necesitan. Todo es un total desastre. Así que, cuando le toca al iniciado comenzar, éste se encuentra completamente perdido.
En el Sanse, aparte de la iniciación, el iniciador sólo está disponible para el iniciado en el caso de que el segundo se encuentre confuso con relación a algo que su cuadro espiritual o su marco de referencia le hayan pedido que lleve a cabo. Debido a que los Espíritus enseñan directamente, y a excepción de la iniciación, el iniciador es requerido sólo marginalmente. Así, el iniciador sólo está disponible para aclarar cualquier confusión.
Si estás interesado en saber más acerca del Sanse o si deseas ser iniciado en esta tradición, por favor, escríbeme al siguiente correo electronico: luxurious_08332@yahoo.com